Vino tinto para elaborar sal: un toque gourmet para tus platos

El vino, ya sea vino tinto o cualquier otro tipo de vino,  es una bebida que se ha consumido durante siglos y que ha sido protagonista de numerosas culturas, convirtiéndose en un componente importante también en la cocina. Un producto versátil que, además de para degustar sólo, podemos utilizarlo para dar sabor a nuestros platos. Y además podemos emplearlo de diferentes maneras, como salsas, adobos o marinados.

En los últimos años, se ha popularizado la sal de vino, un condimento que combina las propiedades del vino con las de la sal. Resulta muy interesante porque aporta un toque especial a cualquier elaboración, y aporta propiedades beneficiosas para la salud. 

Es ideal para aliñar carne a la plancha, potenciar los sabores de un guiso o darle un toque especial a una ensalada, porque le aporta un rico sabor y los platos quedan más estéticos.

Cómo elaborar sal de vino tinto

La elaboración de sal de vino es un proceso muy sencillo, pero requiere de tiempo ya que tarda en secar unos diez días.

 Tradicionalmente la sal de vino se ha elaborado con vino tinto, pero puedes innovar incorporando también vino blanco o vino rosado. Solo necesitas los siguientes ingredientes:

Preparación

  1. Coloca la sal marina en un recipiente hermético.
  2. Añade el vino tinto, blanco o rosado.
  3. Cierra bien el recipiente y agita para que la sal se impregne del vino.
  4. Deja secar el vino a la intemperie, removiendo cada dos días. Repite esta operación hasta que haya desaparecido la humedad.
  5. Una vez que el vino haya secado, unos diez días, guarda en un recipiente que deje salir la humedad, la sal va a quedar con ese maravilloso color del vino tinto (o más suave en caso de que la hagas con vino blanco o vino rosado) y con unos aromas exquisitos.

¡Se convertirá en el aliño imprescindible de tu cocina!

Consejos

  • Puedes utilizar cualquier tipo de vino tinto, blanco o rosado.
  • Si quieres que la sal de vino tenga un sabor más intenso, deja reposar durante más tiempo.
  • Puedes añadir hierbas aromáticas o especias a la sal de vino para darle un toque especial.

Usos de la sal de vino

La sal de vino se puede utilizar en una gran variedad de platos, tanto salados como dulces.

En platos salados, la sal de vino es ideal para dar sabor a carnes, pescados, verduras y ensaladas. También se puede utilizar para espolvorear sobre pizzas, pasta o huevos.

En platos dulces, la sal de vino puede utilizarse para dar un toque salado a tus postres, como helados, mousses o pasteles. Al igual que se puede utilizar para elaborar caramelos o siropes.

Así que, como ves, la sal de vino es un condimento muy versátil que conseguirá dar un toque gourmet y diferente a cualquiera de tus platos. 

¡Una opción ideal para crear recetas sorprendentes!

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